Un caballerito.

Los domingos se han vuelto religiosamente de parrilla en la casa de mi madrina. Somos la perfecta foto de la familia moderna, llega su exposo con su pareja, y todos reímos como también hacemos bromas del pasado.

Algunos familiares de mi madrina que no me ven hace mucho me ven y dicen: estas irreconocible, con esa barba no te reconozco, estas enorme. Yo pienso que hace tres años debo estar de la misma altura, pero bueno, la gente adulta ve todo cambiante siempre.

La mamá de madrina una señora que tiene calle y es muy linda conmigo me dice rubio, y la novia cuando, yo sonrió y digo que no señora Isabel que estoy bien así, que aprendí a manejar mi tiempo y mi soledad en una bella sintonia, que no me molesta ir al solo, un bar, a comer algo, aprendí que la mejor compañía soy yo. No se en que momento salió el tema de las salidas y de cómo se manejan, se me ocurrió la excelente idea de exponer mis ideas ante personas adultas con una forma de pensar ya tallada. Ah yo siempre voy hapa naha, dije, una forma coloquial acá en Perú de decir mitad y mitad. Algunas señoras me miraron y me dijeron hijo no les invitas nada, yo solo dije me tiene que gustar demasiado para poder invitar algo yo. Ay Juan Manuel que poco caballero, tu tienes que invitar todo a la chica es así. Puse mi mejor sonrisa y cara cínica para escuchar, dime más, le dije mientras prendidas un cigarro.

Siguió con su monólogo de lo poco caballero que era yo, mientras escuchaba sonreía como Ramsay Bolton luego de conquistar winterfell. Mi madrina salió al rescate diciendo yo lo he visto a Juan enamorado y es un empedernido, por eso es así ahora, por otro lado cuando está enamorado se pierde, las risas tímidas empezaron a brotar, no kari, le dije tienen razón yo no tengo un cabello de caballero es más si me tendría que definir en una palabra seria “verriondo” las señoras de la pregunta me miraron extrañada de la palabra, que es eso dijeron, bueno es una persona que siempre está exitada sexualmente, ahora mi madrina me festejaba la broma mié tras las señoras dibujaban rostros de horror ante mi supuesta promiscuidad, ya Juan deja las bromas dijo kari terminando de reír. Salud por los caballeros dije mientras les reía a las señoras con mi lata de ceveza y cigarro en la mano.

Aprendí a no reaccionar nunca mal ante comentarios mal intencionados o estúpidos, queda en cada uno lo que realmente somos por mi parte soy el paranoico que cuando caminas a mi lado te hace ir alejada a la acera, porque te diré que hay treinta por ciento de probabilidades que un carro se descarrile y se lleve al que más a la pista en la acera, que si tienes frío vamos a pelearnos hasta que te pongas mi casaca así no hablemos el resto del camino, que te voy a jalar siempre la silla para que te sientes primero, asi como la puerta del taxi, que siempre ofreceré ser el primero en pagar la cuenta, pero bueno tal vez estas señoras acaudaladas tienen la costumbre de que se les pague todo, quien soy yo para juzgar, lo que sí puedo juzgar es que he conocido muchos caballeros fingiendo serlo por obtener un bien mayor, la calidez de un cuerpo o una noche fugaz, bueno, tiempos modernos, mentes modernas, por mi parte seguiré creando la peor imagen de mi ¿porque? Me encanta el morbo en las miradas de las personas creyendo ser mejores a la sombras de otros, mientras sus vidas terminan siendo vacías y sin rumbo tratan de llevarla sintiendo que son mejores al costado de otras.

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Aji.

Cualquier alimento siempre necesitará de aji para crear un orgasmo al paladar. Estaba ahí en la tienda con mi outfit preferido, buzo, chompa y descalzo. Mi barba ya no se asoma timidamente en mi quijada es divertido como salen los colores castaño, marrón, rojo, negro, blanco, en fin una barba muy divertida. Cabe resaltar que eran las ocho de la mañana. Ha mi lado se paro una señora amiga de rocio(mi madre) comenzó abordarme con las preguntas clásicas así mismo mencionó que supone ella yo habría acabado la carrera de leyes, le dije que no, que es más me cambie de carrera, no se a donde venía el comentario pero menciono a su sobrino que tampoco le gustaba la carrera de leyes, sin embargo la terminó, y ahora le iba bien en el ámbito tributario. Respondí que bueno que le encontró el gusto, le comenté que ahora estudiaba comunicaciones que en algún momento me gustaría la docencia en literatura, le dije hacer pensar a los niños, llevar una vida tranquila con lo necesario, un café y cigarro por la mañana, una comida y algo de ron en la noche. Todo esto me hizo recordar que necesitaba fumar ya habían pasado muchas horas desdr que mis pulmones respiran tranquilos, lo prendí y le ofrecí una enorme sonrisa, aún así se dibujo ese maldito gesto en su cara de verme como un bicho raro alguien que dejó un buen trabajo y una carrera casi terminada, pero en lo personal lo que esa señora pensaba me importaba una mierda o nada, pero debían ver el morbo en su cara por decirme que estoy equivocandome y llevando una asquerosa vida, pero no lo hizo, con suerte me dijo adiós con la voz entrecortada, imagino que se habra puesto hablar con la señora de la tienda sobre mi decadencia, alcoholismo, y demás vicios.

Camine a casa sintiéndome pleno conmigo como siempre, por mis respuestas y siempre mantenerme cortez, inmiscuirse en la vida de los demás que joda que la gente haga eso no entiendo, porque siempre todos te preguntan si acabaste la universidad, si trabajas, porque diablos nadie te pregunta hey cómo estás ¿eres feliz? Pero no, en realidad parece que todo se hace con la mala intención de averiguar quién está más en la mierda si nosotros o alguien más, nada más que morbo acompañado de envidia que los haga sentir el placer de un éxito falso.

Iba a comer acabe todo el aji y picaba como mil diablos una buena comida siempre puede hacerte olvidar algún pequeño momento de mierda, lukas me mira y gira la cabeza como diciéndo dame, dame, yo lo miro y le digo imposible hijo esto pica como el carajo, sin embargo no entiende así que limpio un trozo de pollo y se lo doy se come y mueve la cola, yo he mordido la vena del aji, grito pica como la mierda lukas, el ladra y salta como festejando mi estupidez.

Un tipo pesimista.

Muy a menudo me dicen, hey, se positivo y atraerás cosas buenas. Siempre suel9 asentir con la cabeza y decir esta bien, pero hay que ser un maldito subnormal para pensar que las cosas van a ir bien por el simple hecho de pensar que irán bien, que se jodan, si no estas dispuesto a revolcarte y darte de cabeza contra la realidad dudo que las cosas mejoren alguna vez.

Debo ser una de las personas más pesimistas en la tierra, siempre ando pensando en lo malo, antes de conocer una chica ya voy pensando. Cuantas veces me podrá engañar, cuando conozco un nuevo amigo pienso cuantas veces me podría traicionar. Siempre pongo lo malo por delante y nunca lo bueno, sea un problema o no estos últimos años me ha servido de escudo. Creo que no es malo ser pesimista si pensamos primero siempre en lo malo una decepción no dolerá. Y si tu eres una mierda de persona no lo olvides, porque el mundo nunca te lo dejará olvidar, esa debe ser tu mayor debilidad y fuerza.

En algún momento empece a creer que todo siempre iría mal, y que las cosas nunca mejorarían en mi vida que estaba destinado a la mierda, y honestamente aún lo creo, pero, en esos momentos donde la suerte golpea contra mi vida y me presta la dicha de la felicidad por unos minutos la disfruto eternamente, como nunca espero ser feliz esos momentos donde lo soy todo parece ideal, perfecto y majestuoso, y lo encuentro a diario en la sonrisa de un niño, en acariciar un perro callejero, en una bivads de humo, pero hay muchos momentos de felicidad que arrancar ha esta maldita vida, pero que les puedo decir yo soy un tipo muy pesimista.

Riesgos.

Cuando me veas no olere a colonia, pues siempre huelo a tabaco.

Tendré ojeras tan marcadas, que reflejen lo poco que duermo.

Te voy a mirar sin decir ni una palabra. Mayor tiempo será silencio.

Nunca tendré una camisa sin arrugas, menos zapatos lustrados.

Te voy hablar de lo que me fascina tomar alcohol a diario.

Pero descuida…

Te oire atentamente para que tus palabras no se pierdan en el ruido.

Te sonreíre cada diez segundos porque no se reaccionar a tu encanto.

Te miraré hasta que sonrejes y nuestras miradas desaten cualquier nudo.

Te hablaré de mis pocos planes a futuro, porque sólo vale el presente cada segundo.

Y si sobrevives a mis conversaciones carente de elocuencia, comprenderás que soy un singular mundo.

Te reiras de mis manías y te sorprenderás de mis abrazos de cianuro.

Porque soy de los cuando te atrapan, nunca te sueltan ni en los tiempos más duros.

Pero debes tomar el riesgo porque soy un niño, porque cazo mariposas y busco a ssncho en el molino.

Lo peor que te puede pasar conmigo es que te quieran, como nunca te han querido.

Sueño.

Hice las cosas como siempre al revés primero te quise y luego te conocí. Tomé un tour por las calles de tu cuerpo y bebí en esos bares diurnos que evitaban la noche acompañados del estigma pasado. En la habitación te conocí al revés lo primero que dijiste fue chau, y no hola, eso provocó que despiertes curiosidad de niño en mi.

Cuando tus labios se movían al compás de ese dedo que ensortijaba tu cabello, yo juraba que era parte de un hechizo y te lo dije mil veces, respondías que no, que no sea tonto mientras sonreías con una pisca de maldad y picardia. Que me has hecho mujer siempre preguntaba y volvías a sonreír más perfecta que la vez anterior.

Las calles que caminamos parecían hacernos reverencia por la precariedad que tenían, en cualquier momento parecían que cederían al tiempo, sin embargo corríamos pensando que la maldita ciudad se desmoronaba atrás nuestro, indiferentes a todos sonriendo libres, mientras todo se iba a la mierda.

Desperté de aquel sueño huérfano de alegría y con el puño cerrado, pensé que debería demoler esta ciudad para no verte en las esquinas donde te estampe mis besos, en cada esquina te puedo ver porque nos encargamos de recorrer esta ciudad de norte a sur. Necesitaría algo más fuerte que Nagasaki e Hioroshima para dejar todo en polvo y que no pueda realizarse con tu figura en forma de recuerdo.

Ahora todo está oscuro se que nada de esto es real, porque paso mi mano y te desvaneces entre mis dedos, el único problema es que no se como acabar este sueño mientras me siento en el parque del primer beso y tu sombra se sienta al lado. Fuimos humanos perfectamente imperfectos lloramos la alegría y celebramos la pena, cantamos en silencio y caminamos entre nubes, y no hay resentimiento para nada, de hecho ya no hay nada, y aunque a veces tu recuerdo me asalta en la noche no te extraño, extraño los momentos que pasamos mirando el mar pensando que acababa en China, de las noches que bailamos Héroes mientras yo te decía que era rey y podías tu ser mi reyna, en fin, no debo comer tanto antes de dormir me ocasiona conjeturas mentales, y problemas cardíacos relacionados a tu imagen.

Pero definitivamente debería demoler toda esta maldita ciudad para no verte en cada esquina, y tal vez debería borrarte de mi mente para no verte en sueños.

Memoria.

Recuerdas esas veces que jugamos a fingir que Lima era París. Cuando la lluvia golpeaba contra el pavimento no podíamos vernos de forma cristalina, sólo quedaban unos monstruos deformes o el mejor de los casos barro. Fuimos dos cuerdos entre locos, aunque muchas veces la gente nos señaló diciendo lo contrario, y aún recuerdo lo gracioso que fue tu con tus dieciocho años prendiendo ese cigarrillo en la parte oscura del parque, yo con diecisiete impostando la voz pidiendo un cigarrillo. Corríamos a buscar la parte donde nadie podía vernos. Fantaseamos no con la cabeza corrimos hacerlo de una forma aún más peligrosa, si, con el corazón, sujetado de las manos con la lluvia con nosotros acompañándonos junto al frío viento.

Habíamos salido de la confirmación yo soy un agnóstico sin remedio, pero si que me metí sabiendo que tu estabas. Recuerdo cuando las monjas nos veían y decían “ahí va la psrejita” que ocultaste a tu mamá lo de nosotros por el miedo a recibir una tunda de su parte, imagínense el primer novio y menor.

El primer viaje que hicimos a chincha que tu hermana nos llevó de madrugada, embriagandonos con vino, claro ya éramos tres años más grandes. Salimos como a las once de la noche llegamos ahí tres de la madrugada, si pongo esmero aún recuerdo que estabas con un bibidi negro, un pantalón con franjas negras a los lados y muy sonriente.

Ahora veintinueve de julio del dos mil diecinueve no se como esos recuerdos asaltaron la mente y tomaron de rehén al corazón. Pensé en la última vez que te vi y no sabía que iba ser la última, pienso en España a menudo debe ser muy bella y Madrid también porque estas ahí tu.

Me he preguntado como me regañarias por las mañanas si me vieras fumar dos cigarrillo y luego beber café y de esa forma estar satisfecho. Que aún guardo el pendiente de búho que olvidaste al igual que el pintalabios, que las cartas si las queme esperando que se perdieran en el viento con tu recuerdo. Me sigue sorprendiendo que el hecho de nonbrsr tu nombre sea un motivo de dibujar una sonrisa aun en el rostro de rocío, me abordar después de preguntas como esta, que esta haciendo, sigue estudiando, y termina siempre la oración en no debiste dejar que se vaya Manuel eres un idiota, yo sonrió y digo son cosas que pasan.

Hoy aprendí que una de las mejores cosas de las vidas son esas memorias que te arrancan sonrisas donde crees que no puede haber. Es en invierno en Lima y oscurece desde muy temprano y antes de que se pierda el tono gris del día deberé preparar otro café y acompañarlo con cigarro y dejar que el humo tome formas de memoria.

El mejor lienzo.

Estaba meditando sobre las cuestiones de la vida, pensando que era lo que más me podía agradar de un dama. Lo primero que pensé fue en unos enos firmes, un gran trasero, pero después de meditar recordé aquello que me arrebato la respiración, y no era unos ojos que desnudan el alma. Hace unos días descubrí algo inefable y fue que vi una espalda desnuda solo piel con la huella tímida de la columna que asoma los huesos tímidos hasta el coxis, como la ruta que que hay que seguir al paraíso.

Descubrí algo nuevo, que la espalda de una mujer es el bello más lienzo para leer, pasaba mis dedos provocando ese melifluo tan placentero como las trompetas del apocalipsis. Mis manos sujetarán su cadera mientras soltaba el último suspiro de vida antes de ser arrebatado por la muerte, bese su cuello mientras toscana la profundidad de su ombligo sintiendo mi dedo hundirse en sus tinieblas, volteo con una sonrisa macabra y sentí como el alma se desmorona, así como la volvía poner en su sitio mientras me sujetaba mi rostro.

La bese de la forma que el último suspiro abandono nuestro cuerpo y se unió al cosmo, solté sus labios mientras sus dientes sujetaban mi labio inferior apretandolos como quien pide que no se vaya. Logre ssfsfmd y la mire, si, deje de lado todo intento de una palabra al aire fuera de un significado para sólo observarla, mientas el pudor nos abandonaba y nos abordaba la pasión dejamos cualquier estímulo de sensatez, el cerebro dejó de funcionar y cedió el paso al corazón, se sento encima mío y volvió a besarme mientras sus lengus se encontró con la mía en un pacto secreto.

Al terminar la noche le hice una petición extraña le pedí Solo quitarle el polo que cubría su piel, sonrió y dijo que estaba bien, con mi mano derecha recorrí nuevamente su espalda con la yema de mis dedos buscando el último rastro del paraíso, pero no lo encontré, encontré algo mejor que el sobre valorado paraiso. Hay cuestiones que escapan de la compresión humana ajenas al último atisbo de cordura que son suplentadas por el extasis de una nueva sensación encontrada por el placer de lo desconocido.

Acabo la noche y yo no dejaba de pensar en ese lienzo blanco que traslucia la luz volviendola un cristal. Encontré un nuevo significado de belleza en la mujer fuera de lo comprensible a los cuerdos dominantes, no hay nada más hermoso que una espalda desnuda reflejando la timidez y la perfección en su máxima representación. No hay lienzo más hermoso que la espalda de una mujer donde se puede usar los dedos como pinceles, en sus hombros comienza el paraíso y en el final de su espalda el infierno.

Arde Troya.

Arde troya gritaron, y vi desde el quinto piso de ese viejo hotel como una dama abofeteaba un tipo en la calle, se le merece por infiel gritaba la gente, ahora si que va arder troya carajo, repetía una señora con la edad ya en los hombros. Volví, encendí un cigarrillo ella seguía tumbada en la cama desnuda mientras se movía hacia los lados, parecía que tenía una pesadilla, pero no, sonreía mientras repetían el movimiento, aquí sí que ardió troya pensé mientras servia lo último de ron.

Volví a la ventana sucia de aquel hotel ya no estaba la mujer, tampoco la anciana, sin embargo el hombre seguía ahí fumando un cigarrillo. Baje de la habitación porque necesitaba más alcohol para estar lúcido y seguir perdiendome en mis pensamientos, afuera del hotel sentado en la gris acera estaba el tipo, sangraba y sonreía, tremenda golpiza ¿no? Le dije, no es mi culpa, amo a todas, mientras seguía esbozando esa sonrisa pícara, se levantó para preguntarme si tenía alcohol, le di lo poco de la botella, agradeció y se perdió entre las oscuras calles del centro. Llegué a la licorería y compré el vino más barato que encontré, detesto las cosas dulces y ella también. Aquel hombre ya no estaba fuera del hotel, pero si la sangre seca en el pavimento. El tipo de la licorería había descorchado ya el vino, pase un trago largo y dije, por ti amigo.

Entre a la habitación y ella ya no estaba entre las sábanas, la cama ahora solo parecía una simple cama antes su figura la volvía algo más sublime. Apareció del baño llevaba puesta mi camisa nada más tenía un cigarro que se notaba húmedo por el roce de sus labios, y quise ser aquel cigarro. Me preguntó a dónde fui, le dije que por vino, ella dio un largo trago también mientras me miraba con esa sonrisa perfecta, ¿qué piensas? En troya tal vez y el humo salía de mi nariz en forma de niebla, ¿troya? Si, troya, verás un pequeño grupo de personas destruyeron un imperio sólo con inteligencia y astucia, y es así como se da la vida a diario siempre vence la astucia a la fuerza. ¿Tú crees querido? Aunque si tienes razón, estamos aquí por que quiero, porque yo quise tenerte reta noche. Ella era sin duda la mujer pantera de la que había leído antes, sonreí mientras me pasaba la botella de vino y también compartíamos el cigarrillo. Bueno yo descubrí tu talón, esta en tu cuello y termina en tus pecho. Que seguridad te ha dado nuestro encuentro me dijo, no, para nada solo ha sido el momento pero no eres la tía tan dura que creí que eras, si tu hubieras sido Helena definitivamente no ibas a parar en Troya, ibas a querer Grecia y Roma también, eres insasiable, Espartanos y Troyanos te hubieran alabado como su diosa. No me dejó terminar lo que iba a decir y metió su lengua en mi boca, clavo sus uñas en mi espalda y lamuo mi cuello, mientras movía su cuerpo al son de las olas encima mío.

Estábamos por consumir la maldita habitación gracias a nuestro calor, hasta que alguien grito “Arde Troya” ella corrió a la ventana y definitivamente estaba loca se sentó dejando sus pies flotando, medio cuerpo hacia afuera su mano era lo único que la sujetaba a la ventana dado que en la otra tenía la botella de vino. Te vas a caer loca de mierda le dije, si me caigo seria la puta última mejor de mi vida, mientras se lanzó a mi y rompimos la mesa y nuestros cuerpos calzaron en uno exacto, nos revolcamos en la vieja alfombra con huecos por la ceniza del cigarro, por donde nuestra pasión agrietada el suelo como el ácido, miéntras aquella señora demente seguía gritando “arde troya, arde troya” mi cháchara sirvió, pasamos también esa última noche en la cual definitivamente troya ardió.

Nostalgia

Eran las cinco de la tarde o creo que era las tres mas dos en fin. La calle tenía un silencio de penitencia, los árboles se mecian como en una vieja amaca, el suelo dejaba ver mi reflejo distorsionado por la lluvia como los monstruos borrosos de la infancia, una viejecita arrastraba sus últimos pasos ha su lado una sombra borrosa como si la parca esperara paciente para llevarla. El cigarro se consumía más rápido de lo usual, el viento tal vez ayudaba con esta tarea, pero sin duda alguna se asemejaba a la vida que un destello se acaba.

Mientras deambulaba sin saber a dónde llegar recordé aquella casona de Barranco. Si alguien la observaba desde afuera se veía perfecta fuera de los rasgos de polvo y suciedad que se colgaban en ella, de todas formas seguía siendo hermosa, no recuerdo la última vez que me pare a observar una casa. Recordé al principito cuando explica cómo los niños y los adultos ven las cosas, la casa de cien mil francos como la veía el adulto, mié tras el niño veía la casa de hermosas flores, ventanas grandes, las tejas en diagonal, la puerta con manojo de madera. La vida siempre pasará en perspectivas siempre que le damos a las personas, cosas, oportunidades, siempre será así.

Era un paseo de esos que da gusto dar, o en mi caso da gusto, una calle sombría, gris, que sólo acompaña el silbido del viento, alguna alma buscando un techo para refugiarse de la lluvia.

Es un invierno muy frío hace mucho no sentía las manos tan heladas y una calma tan profunda, aunque eso es otra perspectiva regalada por imágenes instantáneas que damos como fotografías antiguas. Recuerdo canciones que toman formas de personas, palabras que se transforman en el viento, ojos que se asemejan a la lluvia que suelen darte todo el cuerpo, cuanta nostalgia en esta maldita época que traen recuerdos enterrados en el panteón de la memoria. La nostalgia es el deseo innegociable de tenerlo todo, la avaricia inmensurable deos niños y puede que tenga razón. La puerta se abre y hace un chirrido que me hace pensar que así debe sonar el piso de aquella casona en Barranco, Lukas esta ahí tirado durmiendo con las patas arribas quiero prender un cigarro más, sin embargo si alguien que debe morir por sus vicios soy yo, y y o el así que no lo prendo, pongo el cerebro en pausa y solo me arrecuesto, él de acurruca y yo miro por la ventana ahora si es oscuro y son las seis de la tarde, cierto los ojos mañana será un día mas frío y más lluvioso así que queda tiempo para la. Nostalgia.

Fuego.

Ella es fuego y nunca había estado al punto de quemarme, y así sentirme bien con el calor.

Descender al infierno conocer sus profundidades, para que me arrebate el poco pudor.

Pará sentir su lengua encontrándose con la mía, para probar probar cada punto de su olor.

Que desperté sintiendo el aroma tibio de sus labios encima de mi boca como un rumor.

Que me ha robado las palabras que iba decir y las transformó en un arpón.

Dio defrenre en mi pecho y me dejó agonizando , de la forma que solo ella me cure con un beso.

Me tiene a su merced, solté las arma y el escudo, me dejó ante ella desarmado.

He probado el fuego del Infierno aquel que destierro a belcebu, no me apatece el cielo.

Solo su boca que dejó heridas en mi cuello, que su frio no me importa porque parece invierno.

Que eriza la piel y despierta deseos paganos, como el placer de la agonía que muere en llanto.

Al ver el último destello de vida que se cuela entre dedos que sostiene firmemente mi mano.

Llamenlo como quieran pero definitivamente ella es ese fuego de infierno que anhele tanto.

Que desterraron del cielo, y es normal porque nadie pude con tanto encanto.

Le dije ya se lo qués jugar con fuego y me dijo, aun no sabes nada porque todavía no te he quemado.

Y le creo porque no me he quemado aún, y sin embargo ya me siento encadenado.

A sus ojos, su sonrisa, a su forma de curar heridas con el tacto de su humano.

De sus uñas arrancandome la piel, con sus piernas abrazando mi cadera para poder sentir calor.

De su cuerpo exacto con el mio que se funciona en cada gota de calor.

Y al despertar solo quedan pequeños rastros de fuego, que definitivamente me hace pensar que ella es el infierno.

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